Un 62% de avance registra la nueva planta de celulosa que la empresa chilena Arauco está desarrollando en Brasil y que es el proyecto más grande de su historia. Se trata de Sucuriú, una nueva planta de celulosa ubicada en Mato Grosso do Sul, diseñada para producir 3,5 millones de toneladas al año y que se espera entre a operar a plena capacidad en el 2028.
Este proyecto busca consolidar la presencia de la forestal chilena en distintos mercados globales, como parte de su estrategia de crecimiento internacional, ampliando su capacidad productiva, incorporando tecnología de alta eficiencia y fortaleciendo su posición en la industria mundial de celulosa.
200 mil hectáreas plantadas: un hito clave para asegurar fibra
La futura planta requiere alrededor de 400 mil hectáreas de plantaciones de eucalipto para su abastecimiento de materia prima. Arauco informó que ya alcanzó las 200 mil hectáreas plantadas, equivalentes al 50% del requerimiento total. Este avance es clave porque una planta de celulosa de esta escala necesita una base forestal capaz de asegurar suministro estable, trazabilidad y continuidad productiva.

Energía, tecnología y eficiencia operacional
Sucuriú fue concebido como un proyecto de gran escala con foco en eficiencia energética, automatización y menores emisiones. La planta proyecta generar más de 400 MW de electricidad, de los cuales una parte será utilizada internamente y otra podrá ser inyectada al sistema eléctrico brasileño.
La iniciativa considera infraestructura industrial de alto estándar, incluyendo sistemas para aprovechar residuos del proceso y transformarlos en energía. Esta integración entre producción de celulosa y generación energética es uno de los elementos que Arauco ha destacado como parte del diseño del proyecto. En paralelo, la empresa trabaja en el desarrollo de infraestructura portuaria en Santos, en el estado de São Paulo y en el avance de un 16% en la construcción del ferrocarril.
Fuente: Arauco